Automatización de procesos en Elda
Elda tiene un museo dedicado al calzado y el centro tecnológico del sector en Campo Alto. Con ese bagaje detrás, sorprende que el dato que de verdad se necesita cada día —qué piel queda, de qué baño y comprometida para qué modelo— siga viviendo en una libreta y en la memoria de dos personas.

01Capital del calzado de señora
Aquí se fabrica sobre todo calzado de mujer, que es el que más cambia de una temporada a otra y el que obliga a series más cortas. Alrededor de los fabricantes vive una industria auxiliar densa: curtidos y acabados de piel, tacones, hormas, plantillas, maquinaria y talleres de aparado, repartidos entre Campo Alto, Finca Lacy y las naves que bajan hacia el río. Fuera del calzado, Elda hace de centro comercial y de servicios del Medio Vinalopó, con su propia base de comercio, asesorías y transporte.
02El calendario manda: dos colecciones al año
Mientras se produce una temporada ya se está muestreando la siguiente y cobrando la anterior. Cada colección obliga a dar de alta referencias nuevas con sus materiales, sus colores, su tallaje y su precio, y a repetir esa alta en el programa de gestión, en el catálogo, en la tarifa de cada cliente y en el muestrario que se lleva a la feria. Es trabajo que no aporta nada por sí mismo y que toca hacer dos veces al año, siempre con prisa.
03El papeleo que deja cada temporada
- Alta de referencias nuevas en el programa de gestión, en el catálogo y en las tarifas de cada cliente
- Control de piel por partida, tono y superficie, con la merma que trae cada baño
- Pedidos de muestrario y seguimiento de lo que se prometió en feria
- Confirmaciones de plazo a clientes multimarca que preguntan por correo
- Etiquetado y documentación distintos según el país al que se exporta
- Reposiciones urgentes a mitad de temporada, que se cuelan por delante de todo lo demás
04Sin oficina en Elda, pero a media hora
La sede está en Elche y no tenemos local ni delegación en Elda: subir por el Vinalopó son unos cuarenta kilómetros. Eso significa que ir a ver un almacén de pieles, una sala de muestras o el mostrador donde se anotan los pedidos entra dentro de lo normal, no es un desplazamiento que haya que amortizar con un contrato grande.
Ejemplo simulado
Un almacén de pieles que sirve a fabricantes de señora
Hoy
Cada partida entra con su medición y su tono, y el control se lleva en una hoja que solo interpreta bien quien la mantiene. Cuando un cliente pide repetir un modelo, hay que bajar a mirar si queda piel de aquel mismo baño y llamar al proveedor para preguntar si puede repetirlo.
Automatizado
La entrada se registra al llegar con proveedor, partida, tono y superficie, y el consumo se descuenta al servir. Antes de aceptar una repetición se ve desde el despacho qué queda de ese baño y cuánto habría que comprar, sin bajar al almacén ni fiarse del recuerdo.
Es un ejemplo ilustrativo, no un caso de cliente. No publicamos casos reales hasta tener autorización expresa para hacerlo.
Preguntas
Dudas frecuentes
Cambiamos casi todo el catálogo cada temporada. ¿Tiene sentido automatizar algo tan cambiante?
Lo que se automatiza no es el modelo, es el trámite. La referencia cambia; el procedimiento de darla de alta con sus materiales, su ficha y su tarifa es el mismo en enero y en julio. Cuanto más rota el catálogo, más veces al año se repite ese trámite y más se nota quitarlo de en medio.
El tono de la piel lo decide el ojo de quien la mira. ¿Eso también lo hace un programa?
No, y no debería. Esa decisión se queda donde está. Lo que se automatiza es el registro que hay alrededor: en qué modelo se usó cada baño, cuánto se consumió y qué queda disponible. La persona sigue eligiendo; deja de tener que acordarse.
Algunos clientes nos obligan a subir todo a su portal de proveedores. ¿Podéis con eso?
Depende de lo que el portal permita. Si ofrece una vía de acceso para proveedores, la carga se puede automatizar. Si no la ofrece, no hay magia: lo que sí se puede es dejar la documentación preparada y verificada para que subirla sea cuestión de un minuto y no de media mañana.
Siguiente paso
¿Te suena de tu empresa?
Cuéntanos el proceso con tus palabras. Te respondemos con las preguntas concretas que hagan falta para entenderlo, y si tiene sentido, con una propuesta cerrada.
- Sin compromiso y sin coste
- Te respondemos con preguntas, no con un catálogo
- Si no lo vemos claro, te lo decimos
